¿Opinión o reflexión?

Opinar es un derecho, pero también es un acto que genera compromiso. Reflexionar es dudar, considerar, pensar; y es una necesidad del ser humano. Dicho así, la reflexión más que un evento del intelecto es la apertura del espíritu. La opinión es concluyente; la reflexión es abierta y puede conducir a rutas sin fronteras.

Con el tiempo me he inclinado más hacia la reflexión que a la opinión. De hecho, cada vez le doy menos importancia a las opiniones de los otros y hasta con las mías puedo ser suspicaz.

“Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.”  Mateo 7,7-12.

Pues bien, de eso se trata de buscar, llamar y ser diligente.

Cuando la duda surge en el corazón debe surgir la reflexión. Aunque suene extraño, la fe sin duda no puede ser verdadera.

Tomado de mi Libro «Despertares», para dar un paso por su contenido visita la sesión Mis Libros y sigue las instrucciones

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