La Rosa que siempre recordaré 

La rosa es una flor elegante y de exquisita relevancia. Provista de poderosos atributos: de formas, texturas, colores y fragancias que hacen vibrar a todos los sentidos. ¡Rosa! Un nombre muy apropiado para tan extraordinaria mujer, quien dejó indelebles huellas en su camino.

¿Cómo olvidar a alguien que movió los cimentos de tu ser? A esa persona de auténtica humildad que estuvo presta para transmitir tranquilidad hasta sus últimas horas. ¿Cómo no regocijarse con alguien que te levantó el espíritu, cuando más lo necesitaste? ¿Cómo olvidar a quien se ocupó de los tuyos como si les fueran propios? La memoria se vuelve prodigiosa cuando hay cariño y así era Rosa. Ella ahondaba en detalles sorprendentes cuando se refería a tus seres cercanos o a tus tribulaciones. Su excelso discernimiento sólo podía explicarse por la sinceridad de sus sentimientos.

Rosa sabía cómo acompañar. Sabia cuando dar sus agudos consejos y cuando compartir paz con su sutil silencio. En ella predominó su carácter, su desapego por lo superficial y su desinteresada bondad.

Su hermosa sonrisa era un tesoro que debemos conservar en nuestros corazones.

Demos gracias al amoroso Creador, por premiarnos con su existencia.

Cosme G. Rojas Díaz

29/09/22

Un homenaje a mi querida suegra.

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